
El concierto de Chingadazo de Kung Fu en el Foro 907 fue recordar esa etapa de prepa y universidad, donde hacías compitas con el mismo gusto que tú por el punk y podías estar en una cochera calurosa, con una cerveza en la mano y un cigarro rojo entre los dedos; medio pedo y contándole a tu mejor amigo la misma historia (que ya escuchó seis veces) de cómo tu ex te dejó hecho mierda.

Sólo que la cochera se convirtió en un foro, igual de caluroso y lleno de bandita muy prendida. Desde los primeros minutos estuvieron dándolo todo, desde corear las rolitas de pxndx que sonaban en las bocinas antes de empezar, hasta que subió Smash-O al escenario, una banda invitada de punk mexa que se rifaron con sus rolas y armando el moshpit para calentar a la gente, desde entonces fue un no parar.
Al coro de “chingadazo, chingadazo” la banda subió al escenario abriendo fuerte con Sigo perdiendo, y avivando los madrazos que se repartían en círculo, entre gritos, cervezas y euforia. Una rola tras otra el calor iba subiendo y se veían menos playeras.

En los visuales se iba contando una historia, comenzando en una cochera como si estuvieras en un ensayo de la banda y, al pasar de los actos, podíamos ver cómo se iban propagando noticias de algún virus que transforma a las personas en reptiles y masas amorfas mientras el caos iba dominando la ciudad. La cochera se partía, el mundo en llamas y, una rola tras otra, la energía no bajaba.Entre tanto había espacios en que Marino compartía su sentir, su agradecimiento y la forma en que ve la vida, que es un “punk chido” lleno de amigos y buena música.
Creo que esto es el pilar de CHDKF, que las canciones sean tan sinceras que puedes identificarte, compartirlas y gritarlas con ganas, así estés enamorado, con el corazón roto o asuntos pendientes. Más allá de un simple concierto es un espacio para recordar que las cosas duelen pero importan y que hay más bandita que pasa por lo mismo, una conexión genuina a través de la música.

A través de la noche se recorrió el repertorio con canciones consentidas como Si quieres honestidad, No te voy a regresar tu Apple tv y Ay equis, nada que ver… donde Mike García compartió el micrófono y hasta se bajó al mosh junto a Marino para ir cerrando la noche de la mejor manera entre los fans.
Sin duda, algo destacable es la bandita que sigue a CHDKF, que se la pasaron gritando, saltando y hasta en el aire con el famoso “quiere volar”. Es muy chida la sinergia que se comparte y la vibra de las personas, que en un momento emotivo llevaron cargando hacia delante a una fan en silla de ruedas, entre ese respeto de cuidar a los que se caen en el mosh y la irreverencia de lanzar un vaso lleno de cerveza al reventar una canción.
Chingadazo de Kung Fu es una banda para echar desmadre entre amigos y seguir insistiendo en que el punk no está ni cerca de morir.