
Vaya noche espectacular la que tuvimos el pasado viernes 23 de enero con la presentación de las leyendas suecas de Dark Tranquillity, uno de los fundadores del death melódico y que estuvieron en el escenario del C3 Stage de Guadalajara en lo que marcó el inicio de su gira por nuestro país del The Character Gallery Tour con el que celebran treinta y veinticinco años de dos de sus álbumes más representativos: The Gallery y Character.
Las acciones iniciaron poco antes de las 20:00 horas con la entrada de Samadhi, banda 100% mexicana que puso a sacudir las melenas de todos los presentes con su sonido enérgico y potente, un thrash metal que levantó los ánimos y alistó al público para el plato principal de la noche. Formada apenas en el 2023 en Torreón, Coahuila, y con un primer álbum recién salido del horno (Sons of Cain), Samadhi sin duda tiene una propuesta sólida y prometedora para el metal nacional y, como ellos lo mencionaron en voz de su vocalista (Leonardo de la Cruz), más allá de los gustos personales dentro del género, como comunidad metalera hay que apoyar al talento mexicano que surge y busca abrirse paso en la escena. Aplausos y mucho éxito para estos jóvenes.

Y ahora sí, luego de cuarenta minutos de Samadhi y otros veinte de espera ansiosa, comenzaron a subir cada uno de los integrantes de Dark Tranquillity ante un público que se volvió ensordecedor tras la aparición del mítico Mikael Stanne que no tardó en entonar los primeros guturales de la noche con Punish My Heaven, iniciando así con un setlist que fue dividido en tres partes y cuyo primer bloque consistió en cinco canciones de The Gallery que por vez primera se escuchaban en nuestro país, pues el propio Stanne mencionó que le habría gustado tener una gira por México hace treinta años para este álbum, aunque no fue posible. Las deudas se saldan tarde o temprano.
La segunda parte estuvo dedicada a Character, una producción que marcó un hito en su estilo al incorporar un mayor uso del teclado, de guitarras más veloces y un sonido más agresivo. Y se notó, en especial a la mitad de este setlist cuando un fanático pidió “algo más rápido”, Mikael lo escuchó, asintió y comenzó a sonar Through Smudged Lenses. Nunca hubo mejor ejemplo de ese adagio que dice “al público lo que pida”.

Tras estos dos bloques de celebración, la velada continuó con éxitos tanto del presente como del pasado, como Unforgivable, ThereIn o Terminus. Tan amplia trayectoria no puede ser resumida en unas cuantas rolas, pero sin duda que la elección de los temas fue de calidad y en todo momento se hizo patente la conexión de todos y cada uno de los miembros de la banda con los fanáticos que no dejaron de cantar, brincar y celebrar a estas leyendas que se despidieron del escenario, aunque solo por unos momentos. No hubo tiempo siquiera para el clásico “¡otra, otra!” o cánticos hacia la banda.

El receso fue breve para finalizar con un encore más que emotivo, pues luego de dos más de sus éxitos, Mikael ofreció un mensaje conmovedor agradeciendo a Tomas Lindberg, vocalista de At The Gates quien falleciera apenas en septiembre pasado y cuyo trabajo fue de enorme influencia e inspiración no solo para Dark Tranquillity, sino para toda la escena de Gotemburgo, en Suecia, donde se originó este enorme subgénero del death metal melódico hacia finales de los 80 y principios de los 90 del siglo pasado. “Sin Tomas Lindberg, no habría Dark Tranquillity ni muchas otras bandas”, mencionó Stanne. Así, el concierto finalizó con un tributo a Lindberg al interpretar Blinded By Fear, de At the Gates, mientras se mostraban fotografías del músico sueco. Gran y más que merecido homenaje a una leyenda.
Tras esta interpretación, la banda se retiró salvo Mikael Stanne, quien permaneció en silencio por varios minutos frente al público, observando no solo como le agradecían por tan magnífica noche, sino que también mostraba sus respetos hacia Lindberg con cánticos y pancartas. No había nada más qué decir, la emoción y el reconocimiento que se transmitían a través de la mirada de Stanne era más que suficiente para saber que el sentimiento era mutuo. Ojalá que tengamos la dicha de tenerlos pronto de vuelta en nuestra ciudad.