Estefania Arriaga
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03 Feb
RIVERS OF NIHIL: EL nihilismo convertido en música

La noche de este Miércoles 28 de Enero fuimos testigos del esperado regreso de un gran referente del Death Metal Progresivo, directamente desde Reading, Pensilvania, Rivers of Nihil conquistó el C3 con su potencia sonora y vanguardia musical.

Fotografías: Alan Navarro

El concierto dió inicio de manera suave pero consistente con la canción Rivers of Nihil, de su álbum homónimo, su último lanzamiento, desatando la emoción entre los fans, sobre todo en el último cuarto de esta pieza, donde pudimos al fin escuchar la fuerza gutural de Adam Biggs, voz principal y bajista de la banda, quien hacía retumbar el recinto con la potencia de su bajo y su gran presencia en el escenario.

Desde el primer momento hicieron suyo el lugar, la energía fue en aumento con sus clásicos más impetuosos, destacando la bestialidad de Jared Klein en la batería, mientras se creaba el perfecto contraste con el brillo del Saxofón y el carisma de su ejecutante, Patrick Corona, quien realmente conectaba con los asistentes.

Casi a mitad del show invitaron al público a abrir el mosh pit con American Death, lo que desataría la euforia entre los presentes que no lo pensaron dos veces y armaron el slam. Mientras el enérgico caos se daba lugar, la distinguida voz de Andy Thomas embelesaba nuestros oídos y simultáneamente marcaba el ritmo con el vigor de sus cuerdas.

No podemos dejar de mencionar también la manera en que Brody Uttley enamoró al público, con su aura misteriosa y por supuesto con su virtuosismo en la guitarra.

Durante la presentación pudimos disfrutar un poco de sus más grandes obras como The Silent life, Sand Baptism, The Void from Which No Sound Escapes y Clean, sólo por mencionar algunas de estas joyas.

Finalmente cerraron el concierto con Where Owls Know My Name, una representación de la melancolía mezclada con agresividad, con estilo totalmente progresivo.

Fue un viaje a través de las oscuras composiciones de sus inicios hasta la complejidad de sus trabajos más actuales que, sin duda alguna han roto el molde de lo ordinario, desafiando al género con una propuesta apropiadamente conceptualizada que va más allá de los límites impuestos, compuesta de facetas experimentales que nos deleitan con tintes de Rock progresivo, Groove, atmosferas espaciales y Jazz fusión.


Nos envolvían con ritmos ambientales y conseguían hipnotizarnos con la impecable melodía del sax, sus enérgicas percusiones y poderosas cuerdas, además de la destreza en su perfecta ejecución. Un concierto digno de elogios y reconocimiento a una gran banda pionera del género que marcó un precedente dentro del Metal, un imperdible para un verdadero metalhead amante de las composiciones complejas, la maestría en la ejecución y del arte conceptual.

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