
El carnaval y la murga estuvieron de gala con la visita a Guadalajara de nada más y nada menos que una de las bandas más míticas del rock en español: Los Fabulosos Cadillacs.
Desde que llegabas, se notaba el ambiente lleno de colorido, playeras de la selección albiceleste y algarabía. Ante un Auditorio Telmex copado, los de Buenos Aires abrieron la noche con los primeros trompetazos de “Manuel Santillán”, una de sus canciones más clásicas, aunque en el caso de una banda como LFC, lo mismo se puede decir de casi todo su repertorio.

La noche continuó con “Demasiada presión” y “El genio del dub”. Hay pocas bandas que puedan considerarse no solo íconos de un género, sino de un país entero, y era impresionante ver la cantidad de fanáticos vistiendo playeras de fútbol, especialmente de la selección argentina, dado los rumores iniciales de que habría restricciones a este tipo de vestuario.
Con más hits como “No hay tiempo ni prisa ni fin”, “Calaveras y diablitos” y “Los condenaditos”, pusieron la mesa para pasar a la cumbia con “Padre nuestro” y pusieron a los asistentes a bailar estilo villero.

Estos señores traen más metales que el agua de Guadalajara, y estos sonaron durísimo toda la noche, con joyas como “Quinto centenario”, una canción que es una gran muestra de que los Fabulosos pueden moverse en todos los géneros que quieran: rock, cumbia, ska o hasta reggae.
La gente coreó “Cartas, flores y un puñal” y pasaron a los platos fuertes de la noche. Todo el auditorio estalló con las primeras notas de “Siguiendo la luna”.

El lugar entró en oscuridad para el encore y la banda regresó con la icónica “Carnaval toda la vida”, transformando la noche en una auténtica murga que ya la quisiera cualquier equipo de fútbol.
Los argentinos cerraron fuerte la noche con los hits más populares de su repertorio como “Mal bicho”, “Satánico Dr. Cadillac” y “Vasos vacíos”, estallando el Telmex para cerrar con “Yo no me sentaría en tu mesa” y su icónico canto.