
Decir que fue un aniversario extraordinario se queda corto. El escenario era ideal para recordar: La Concha acústica, que ha sido testigo de grandes exponentes del rock tapatío, se preparó para festejar los 25 años de Disidente.

También hubo un momento para compartir con bandas que han marcado un legado en diversos géneros, como No tiene la vaca, tremendos exponentes del ska latino que llegaron a prender la escena con sus éxitos, y que marcaron la llegada de la noche con una tormenta que parecía aproximarse lentamente.

Thermo llegó con una lluvia que se incrementaba, pero no fue impedimento para la gran cantidad de espectadores que ya estaban reunidos y gritaron canciones como Tu Nombre, dejando un ambiente ideal para el clímax de la noche.

Desde el primer momento que Disidente irrumpió en el escenario hubo una conexión con la banda. Se percibía como todos, tanto espectadores como protagonistas, hacían eco de una cronología de éxitos que rememoraban una trayectoria destacable.
Entre converse, playeras negras y mezclilla desgastada han pasado 25 años de su llegada a la escena tapatía y desde un evento en el Hard Rock Live que los impulsó a grabar “Y si tuviera disquera” se han hecho de un lugar entre las bandas icónicas del rock mexicano, reafirmando su vigencia mediante el impulso de sus fans.

Sobre canciones como Soy feliz y Como fue, el ánimo llegaba a tal punto que el slam se hacía presente, no obstante un cúmulo de emociones se disparaba en otras como Ayer que, a un ritmo de piano en solitario, la gente coreaba mientras iluminaba el escenario con la luz de sus celulares.
A través de una antología de canciones otros integrantes de las bandas invitadas se sumaban al escenario para compartir una hermandad con Disidente. Uno de los destacados fue Jobo Panteras, de Garigoles, banda que ha marcado el sendero desde los 90s y que ha sido pilar en el desarrollo del rock local.

Para un cierre inolvidable, Escala de violencia fue el broche de oro, con una banda completamente entregada a un público que los recibió con toda la energía, coreando “Oe Oe Di Si Dente” y con Alejandro lanzándose al público para terminar la celebración entre ellos.

Una explosión de música, historia, y un momento que quedará para el recuerdo entre la noche, la lluvia y el día que Disidente cumplió 25 años de vivir el rock.